
Pasarela del Bicentenario

Jardín de Rocas (La Alfranca)

Árbol catalogado

En la salida matinal del domingo pasado estrenamos la GR 99 (Camino Natural del Ebro), cuya etapa 26 comparte trazado con el tramo 4 del Anillo Verde durante algunos kilómetros, siendo este último nuestro objetivo, recorrer en bicicleta los 16 kilómetros de camino natural que separan el barrio de Las Fuentes de los Galachos de La Alfranca, que es una reserva natural de 770 hectareas.
Salimos a eso de las nueve y media del puente de Piedra, comenzamos por la parte más urbana de la excursión hasta la pasarela del azud y nos insertamos en el soto de Cantalobos, de 26 hectareas de superficie, en cuyo entorno planea nuestro Alcalde construir una segunda Expo (Expopaisajes, también noticia en nuestro blog), siempre pedaleando a un ritmo tranquilo para poder disfrutar del paisaje; hacia la mitad de camino, poco después de avistar la torre de la iglesia de la Cartuja, cruzamos al otro lado del Ebro por la pasarela del Bicentenario, de curioso diseño tubular (ver foto). Una vez en la orilla izquierda pasamos por los sotos de la Torre de Urzaiz y Benedicto, este último ya dentro de la Reserva Natural de los Galachos. En ese tramo vimos un montón aves, entre las que pudimos distinguir un milano y una bandada de jilgueros.
Llegados a La Alfranca, aparcamos las bicis por un momento y subimos al mirador del Jardín de Rocas para contemplar el Jardín Francés de la Casa Palafox, así como todo el conjunto diseñado por el arquitecto Carlos Martín La Moneda, que ha dispuesto en forma de “cromlech” 230 rocas gigantescas traídas de Remolinos, Calatorao, Rodeno ...y otros lugares singulares de Aragón (ver foto), formando una estructura que simboliza un enorme juego de la oca, según explica la guía.
Tras visitar las balsas de tritones y el Vivero de Ansar, recordando momentos no tan lejanos en nuestra asociación, iniciamos el regreso a Zaragoza, pero ahora por la orilla izquierda; de camino José Enrique nos mostró un álamo monumental que hay cerca del parque Ríos de Aragón, porque ya nos habíamos adentrado en las orillas del Gállego, río este que cruzamos por una pasarela de madera colocada aguas abajo del puente colgante de Montañana, y una vez ganada la otra orilla seguimos por la rivera hasta su desembocadura en el Ebro, en cuyo tramo final se encuentra el parque de la Desembocadura.
En total habíamos hecho 45 kilómetros en menos de cinco horas, pero sin correr, con tiempo para observar la naturaleza y hacer fotos. De vuelta la ciudad estaba muy animada celebrando la llegada del verano, había gente navegando con piraguas por el Ebro y en El Náutico se bailaba a ritmo de tango. Antes de regresar a nuestras casas aún tuvimos tiempo para tomar un vermú en casa Trillo, en la zona de Vadorrey.
Si os parece, la próxima salida la podríamos hacer por el tramo del Anillo que atraviesa el parque del Agua y luego continuar por los galachos de Juslibol, además allí tenemos a Mario que se alegrará de ver a alguien de Ansar.
Ansar-montaña
No creo en la transferencia de genes, si esto fuera así habría que modificar la teoría de Darwin sobre evolución.
Me parece que lo del amaranto es simplemente resistencia creada por la planta al hervicida. Igual que las bacterias que producen enfermedades pueden mutar y acostumbrarse a un determinado antibiotico, la planta de amaranto habrá mutado por selección natural, al existir una gran presión selectiva a veces pasan estas cosas. tal vez en un momento dado una sola semilla planta resistió al hervicida y con eso ya fue suficiente para crear una nueva estirpe de plantas mas resistentes.